Introducción
La valoración de los espacios naturales como elemento a conservar es reciente: desde 1918 en España, con la declaración del Parque Nacional de la Montaña de Covadonga, y desde 1872 en Estados Unidos, con la primera declaración mundial de un Parque Nacional, el de Yellowstone.
Después se han ido sucediendo declaraciones en todo el mundo, en un intento de que el desarrollo desordenado del hombre no destruyera la naturaleza y pudiéramos conservar determinados territorios con valores naturales distinguidos. No obstante, tanto en derecho español como en derecho internacional y comunitario, la protección de Áreas Marinas Protegidas presenta un retraso estructural respecto del desarrollo de los espacios protegidos terrestres. Así, el sistema, en EEUU se puso en marcha en 1972, en Derecho Internacional con la Convemar en 1982 y en Europa a partir de 1998.
En España, entre 1918 y 1979 el crecimiento de la red de espacios protegidos fue muy lento, llegando a 27 el número de ellos y a unas 20.000 has. la superficie que ocupaban. Las figuras de parques y otros espacios protegidos se establecieron a principios del siglo XX como respuesta de la sociedad a la degradación patente de la naturaleza. Así la Ley, de 7 de diciembre de 1916, de Parques Nacionales hizo que España se convirtiera a principios del siglo XX en uno de los países pioneros en conservación de la naturaleza. Esta Ley permitió la creación de los parques nacionales de la Montaña de Covadonga y el Parque Nacional del Valle de Ordesa. Posteriormente la Real Orden de 15 de julio de 1927 crea otras figuras como los Sitios Naturales y los Monumentos Naturales de interés nacional.
Superada esta primera etapa, podemos distinguir tres momentos diferenciados, de acuerdo con los distintos hitos que han marcado la evolución de la protección de los espacios naturales en España: en primer lugar, al amparo de las primeras leyes de espacios naturales. En segundo lugar, a partir de la integración de España en la UE y de la aprobación y necesaria transposición de la Directiva Hábitat, creadora de la denominada Red natura 2000. En tercer lugar, abordaremos las novedades introducidas más recientemente en el panorama normativo a través de la Ley 42/2007, de patrimonio natural y biodiversidad, etapa en la que además cobran protagonismo las áreas marinas protegidas reguladas por la Ley 41/2010.